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octubre 28, 2024

Santísima trinidad, I

 Creía en un dios todopoderoso, hasta ese día en que un espíritu joven lanzó un juego completo y ganó uno de esos juegos decisivos. No entendía las reglas del juego, el Rey le decía el Mago, pero pensé que tendría que ser algo sagrado. Desde entonces, cada lunes entre marzo y octubre, procuraba tener quehacer entre las 8 y las 11 de la noche, para mirar de reojo cada lanzamiento de San Fernando o de cualquiera de ese santoral.

octubre 23, 2022

Retrato con mirada de Ferlinghetti

Habría caminado el Eje Central, de madrugada, hasta llegar a la Alameda, girar en dirección a Reforma y andar hasta mirar de frente esa casona con fuente en medio del patio, con loro entre los mazos de flores y, finalmente, desayunar como si no pasara nada. Leer el Hotel de Cortés en el hotel de Cortés. Desandar el camino hasta llegar a Ferlinghetti.

mayo 31, 2020

Lector

Aspiro a ser el lector que se pierde en las librerías, entre pasillos, anaqueles y mesas de libros, (parafraseando a Vila-Matas) como quien se pierde en un bosque o la ciudad extraña. Aspiro a encontrar siempre la librería, puerto o destino, que acepte ese extravío.

mayo 12, 2020

Herejía

Si Dios existiera, sería Borges. Si no existiera, Borges lo hubiera escrito.

mayo 07, 2020

Qué más da.

Cierto, dijo el hombre aquella noche mirando la fogata, parafraseando a Monterroso mientras sus dos amigos hurgaban en la caja de zapatos, procurando escoger el mejor cassette, en el cielo debe haber música, cigarros sin filtro, bejucalito, los buenos amigos, libros. Quizá lo único malo del cielo, es que ahí el cielo no se ve, pero suena Cymbaline, qué más da.

mayo 07, 2017

Herencia

Siempre sospeché que Madre no sabía leer ni escribir. O sabía lo esencial, para reconocer letreros o avisos, y escribir su nombre, algunas cantidades, una lista del mandado. Esa mujer supo inculcar en mí, Dios sabe cómo, el amor al conocimiento porque sí, el respeto al saber en sí. Este amor profundo por los libros, eternos compañeros de viaje.

marzo 10, 2016

Querido Alfredo...

"Hago falta. Yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco, si no estoy. Siento que hay un sitio para mí en la fila, que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta, que defraudo una espera; siento la tristeza o la ira inexpresada del compañero, el amor del que me aguarda lastimado. Falta mi cara en la gráfica del Pueblo, mi voz en la consigna, en el canto, en la pasión de andar; mis piernas en la marcha, mis zapatos hollando el polvo, los ojos míos en la contemplación del mañana, mis manos en la bandera, en el partido, en la guitarra, mi lengua en el idioma de todos, el gesto de mi cara en la honda preocupación de mis hermanos." Zitarrosa. 1977.

febrero 19, 2016

Eco, tu eco.

Querido Señor: tengo tus palabras revoloteando en la casa, tus libros dispersos en la cocina, en la sala, en el baño, en cada habitación; tus juegos han sido mis juegos, cada nombre célebre que veo en los diarios me conduce invariablemente a buscar un ircociervo. Lo poco de inteligencia, de mirada sabia que pueda tener ha sido un homenaje a ti, Querido Señor. Hoy no me duele el eco de tu nombre, sino el efecto doppler que invariablemente sucederá a tu partida.

febrero 12, 2016

Querido Julio...

32 años. Un eternidad, casi mi vida. Querido Julio, cada una de tus líneas me escribe, escribe mi vida y la vida de quienes construyen mi vida. En alguno de tus libros hay un capítulo, hay un párrafo, hay una línea que dice que estoy pensando en ti, que te extraño tanto.

diciembre 19, 2015

Olvido.

Para olvidar, por ejemplo, la vida, recurro a ciertas melodías (Ali Farka Touré o lo de siempre), a algún libro sin leer (algo de Tabucchi, o lo de siempre) y al mismo paisaje de siempre. También al cigarro y a la solitaria, irónica sonrisa, esa frase de Borges que precisamente es lo que trato de olvidar.

noviembre 22, 2015

Ella toca el piano.

Ella toca el piano. Mira hacia Levante y la seduce el paso del tiempo. Sigo su contorno al compas de su voz, de la voz de sus dedos sobre el piano. Intento seguir su mirada, la pierdo. La encuentro y me encuentro frente a ella. Su mística presencia. Su recurrente presencia en mi vida. Mujer que toca el piano y construye con su música un templo, una fe. Parte de mi vida. Hoy mi fe, mi poca e intensa fe están en sus manos.

noviembre 17, 2015

Otra vez Julio, siempre.

Como siempre es julio, afuera llueve y esa frase es recurrente en todo lo que escribo, en todo lo que pienso, porque siempre es afuera y porque siempre llueve. Vuelvo a Julio como quien respira, como quien fuma el cigarro que dejó a medias hace un mes, o dos; vuelvo a Julio como quien vuelve a casa y necesita la ducha, necesita sus sábanas y los olores cotidianos para por fin descansar en paz.

octubre 21, 2015

Inventar la muerte, llover la memoria.

También se llamaba Héctor y también nació en septiembre, el mismo día. También andaba en aquél septiembre por ese camino de Tziscao a Trinitaria, también estaba sentado en una piedra, pero del otro lado del camino: él ya venía de vuelta. Compartimos sólo unos minutos, sólo unos kilómetros de esta vida. Me dijo que hay caminos que merecen ser andados, pero que no siempre me detuviera demasiado en ellos, que no por ellos sacrificara los paisajes que valen la pena. De un tiempo a la fecha, se le fue lavando la memoria, quizá por su disfrute de andar bajo la lluvia. La mente se le fue lavando hasta que quedó en blanco. Hoy toda esa memoria nos inunda, nos llueve en medio de la depresión tropical de los días que corren.

octubre 19, 2015

Paréntesis

Me acerco al silencio eterno de los tres minutos y fracción, la duración media del llanto, la utopía de John Cage. El silencio, leí en una anotación con letra de molde queriendo citar a Mozart, también es parte de la música. Miro el silencio de cerca, procuro no interrumpirlo, trago cada palabra que quisiera decir. Respetar ese paréntesis como quien entiende cada acorde de esta incierta sinfonía.

octubre 10, 2015

Extrañando a José Antonio, III

Me diria que lea a los ingleses, a los rusos. Chéjov, Stevenson, por ejemplo. Me diría que la barba, que la camisola a cuadros, me diría que el Sur. Que me quede cerca de él, de los muchachos. Que la técnica, hay que practicar. En el jardín me insinuaría en qué consiste la escritura. En el café, pediría una quesadilla. Sin queso.

septiembre 11, 2015

La babosa.

Cuando murió mi abuelo pensé por primera vez en el final. ¿Dónde quedaré? ¿Dónde será esa última habitación? Pensar en la distancia es un pesar insondable; habrá quien no pueda venir a verme. ¿Será un remedio, Emilio, seguir tu camino, ser un poco babosa? ¿Dejar pedazos de mí en cada paso, en cada sitio?

septiembre 10, 2015

Ausencia.

Nunca me ha pesado tanto la distancia como en ese momento en que hace falta no una palabra, sino el silencio; quizá un abrazo, la mesa de por medio, dos tazas de café, una para cada quién. En medio el silencio.

agosto 08, 2015

Ella me inventa.

Ella escribió: "Un día Héctor me contó un secreto, me dijo que Pavencul existe y le creí; pero Héctor decía muchas cosas y nunca sus enormes ojos se callaban y yo siempre le creí ...creo que se iba durante días a sembrar arbolitos a La Encrucijada, o a cuidarlos, o a matar mosquitos, yo no sé, ya ni siquiera sé si me lo inventé o lo soñé, o lo escuché en una de esas historias que me contaba al pie de la cama... pero me enamoré de La Encrucijada y yo solo la conocí a través de sus palabras. Supongo que así es como se ama, como eso que dicen, que la gente habla, una cosa de incondicionalidad.” Cuando ella me escribe, escribe de mí, existo.

febrero 02, 2015

El distraído.

Un año más pensando en Alejandro Rossi. He vuelto a las lecturas sobre su obra, sobre su vida. Sus pocos libros. Releo cada página del Manual del distraído, sus adjetivos exactos, como si fuera la Biblia; como si fuera, diría Rossi, la novela más hermosa jamás escrita.

enero 15, 2015

Ego.

Escuchar Charly García como quien no quiere la cosa. Escucharlo taimadamente, como de perfil, a través de los visillos. Para que no se de cuenta. Para que no se crea que es muy bueno, genial, extraordinario. Para que su ego no rebase la delicia de escuchar Promesas en el bidet a media noche, mientras manejo de vuelta a casa.